Tabla de contenido
Tabla de contenido- Ozempic: la tendencia de los medicamentos con GLP-1 que está cambiando las cadenas de suministro alimentarias
- El medicamento que está afectando silenciosamente a las ventas de alimentos
- ¿Cómo cambiarán los hábitos de compra de los usuarios de GLP-1 la oferta de productos en la industria alimentaria?
- 5 puntos críticos que los responsables de la cadena de suministro alimentaria deben abordar
- 6 cosas que los líderes de la cadena de suministro están haciendo ahora mismo
- Recortar lo superfluo en tu cadena de suministro
Resumen
La rápida adopción de medicamentos con GLP-1, como Ozempic, Wegovy y Mounjaro, está empezando a cambiar los hábitos de consumo de alimentos. A medida que la demanda cambia en las distintas categorías de alimentos y bebidas, los responsables de las cadenas de suministro alimentarias deben prepararse para los cambios en la previsión de la demanda, la gestión de stock, el suministro y la planificación.
Los medicamentos para adelgazar están por todas partes. Da igual si los conoces como GLP-1, Ozempic, Mounjaro o Wegovy, seguro que conoces a alguien que los toma.
Y millones de consumidores de todo el mundo han cambiado sus hábitos de gasto en alimentación en consecuencia.
Para los responsables de la cadena de suministro del sector alimentario, esto no es una moda pasajera que desaparecerá en los próximos meses. Estos medicamentos han llegado para quedarse. De hecho, muchos de ellos llevan ya 20 años en el mercado.
Pero su reciente adopción generalizada ya ha afectado a la demanda en el sector alimentario. La pregunta ahora es: ¿podrás adaptar tu cadena de suministro lo suficientemente rápido como para reaccionar antes de quedarte atrás?
El medicamento que está afectando silenciosamente a las ventas de alimentos
Hace tres años, en 2023, el director general de Walmart EE. UU. insinuó que había un motivo de preocupación cada vez mayor en los datos de la empresa. Sus volúmenes de ventas de alimentos estaban bajando.
Del mismo modo, el director general de Novo Nordisk, la marca que fabrica tanto Ozempic como Wegovy, contó que había recibido varias llamadas preocupadas de líderes del sector alimentario. En todas las llamadas, el tema de preocupación era el caos que los medicamentos de la marca estaban causando en las ventas de alimentos.
Estos medicamentos, que se desarrollaron inicialmente para ayudar a los pacientes a controlar la diabetes tipo 2, se han convertido ahora en la categoría de medicamentos de más rápido crecimiento en la historia farmacéutica moderna.
Uno de cada ocho adultos estadounidenses toma algún tipo de GLP-1. Eso supone más de 34 millones de personas, solo en EE. UU.
Para los responsables de la cadena de suministro del sector alimentario, esta es una cifra a la que hay que prestar mucha atención. Ya se están poniendo en marcha los engranajes para un cambio radical en la demanda en todo el mundo.
Es un cambio que transformará drásticamente tus modelos de previsión, afectará a tus políticas de inventario y pondrá a prueba tus relaciones con los proveedores. El impacto va más allá de la demanda de alimentos. Las cadenas de suministro de envases alimentarios también están bajo presión, ya que las marcas ya están adaptando sus productos y envases a los usuarios de GLP-1 en algunos mercados. Desde etiquetas que indican «apto para GLP-1» hasta mensajes destacados sobre el contenido proteico, estos cambios son una respuesta directa a las preferencias cambiantes de los consumidores.
Las estadísticas de un vistazo
¿Cómo cambiarán los hábitos de compra de los usuarios de GLP-1 la oferta de productos en la industria alimentaria?
Los productos que los usuarios de GLP-1 dejan de comprar y los que compran en su lugar podrían tener consecuencias importantes para la industria alimentaria. Hay motivos de peso para pensar que esto ya está pasando.
Aunque es cierto que los usuarios de Ozempic compran menos comida porque comen menos, la realidad es que sus hábitos de compra también evolucionan en torno a la nutrición y la alimentación saludable. Y esto supone una advertencia comercialmente importante para quienes forman parte de la cadena de suministro alimentario.
Un estudio de la Universidad de Cornell, publicado en diciembre de 2025 y basado en datos de compras de hogares de Numerator, ha analizado el gasto en alimentación antes y después de que empezaran a recetarse los GLP-1.
Su estudio sugiere que el gasto en la compra de alimentos se reduce un 5,3 % en tan solo 6 meses desde que alguien del hogar empieza a tomar GLP-1.
Pero en los hogares con mayores ingresos conjuntos, la cifra es aún mayor: un 8,2 %.
Sin embargo, un estudio de la Universidad de California en Davis muestra que quienes toman GLP-1 consumen un 65% menos de bebidas azucaradas, un 62 % menos de alcohol y un 55% más de fruta y verdura.
Su estudio también revela que las ventas de aperitivos salados, como las patatas fritas, bajan un 10%, y que los dulces, los productos de panadería, las galletas y los dulces en general también se ven afectados.
Por el contrario, las ventas de yogur, fruta fresca, barritas proteicas y aperitivos de carne aumentan
Estos datos muestran que no es solo el volumen total de comida lo que se ve afectado por los medicamentos supresores del apetito, sino que también hay un componente educativo en el cambio de hábitos.
Curiosamente, muchos usuarios de Ozempic o Mounjaro han dicho que les dan náuseas o malestar después de comer alimentos muy procesados y ricos en grasas.
Según algunos testimonios, también parece haber un gran impacto en la tolerancia al alcohol de los usuarios. Esto significa que no serán solo los proveedores de alimentos los que noten la caída de la demanda.
El hecho de que los cambios en la dieta se deban a razones fisiológicas, en lugar de solo a un apoyo a la fuerza de voluntad, sugiere que se trata de una evolución permanente, y no de una moda pasajera que se desvanecerá con el tiempo.
Como planificador de la cadena de suministro en el sector de la alimentación o las bebidas, es muy probable que los datos de demanda con los que estás haciendo tus previsiones ya estén desactualizados.
5 puntos críticos que los responsables de la cadena de suministro alimentaria deben abordar
1. Los modelos de previsión de la demanda se basan en una referencia errónea
Es casi seguro que todas y cada una de las previsiones de demanda que utilizas hoy se hayan elaborado a partir de datos históricos basados en un consumo que está cambiando drásticamente.
Los datos anteriores a la llegada del GLP-1 ya no sirven para la industria alimentaria en los mercados de alta adopción. Ahora estamos en una fase de adopción generalizada del medicamento, lo que significa que tus datos han caducado. Y más allá de eso, muchos de los modelos que se usan ahora sobreestimarán la demanda de productos ultraprocesados y con alto contenido calórico.
De momento, los medicamentos GLP-1 se administran mediante inyección, un método que puede disuadir a algunos posibles candidatos. Pero ahora están entrando en escena las pastillas orales, lo que podría acelerar aún más el mercado, ya que quienes se sienten demasiado aprensivos ante las inyecciones encontrarán una forma más fácil y cómoda de controlar su peso.
Para gestionar tus previsiones, tendrás que enriquecer tus datos con la nueva información que llega del mercado. Las empresas que lo hagan rápidamente tendrán una ventaja significativa sobre aquellas que esperen a que la señal sea inequívoca, o que crean erróneamente que se trata de una fase que se irá disipando con el tiempo.
2. Formato de los envases y racionalización de SKU
Los usuarios de GLP-1 comen menos. Ya sabemos que es así, ya que es la razón principal por la que se toma el medicamento.
Es probable que coman raciones más pequeñas en cada comida, pero también busquen una mejor nutrición, y puede que les interesen menos los formatos de envases económicos diseñados para dietas más calóricas. Un estudio de consumo de 2024 reveló que el 95% de los usuarios de GLP-1 afirmaban comer raciones más pequeñas, el 78% buscaba envases más pequeños y el 82% buscaba activamente alimentos con beneficios nutricionales añadidos.
Es muy probable que los fabricantes se enfrenten ahora a un incentivo comercial para ofrecer envases más pequeños u orientar sus ofertas y productos hacia opciones más saludables.
Un estudio de PWC alude a esto y sugiere que la adopción del GLP-1 está contribuyendo a un alejamiento de los patrones de consumo tradicionales basados en el volumen, lo que obliga a las empresas afectadas a replantearse supuestos arraigados sobre el valor, el comportamiento de compra y las carteras de productos.
3. Riesgos relacionados con el stock y el capital circulante
Uno de los riesgos más importantes es el relacionado con el stock y el capital circulante inmovilizado en él. Aunque es poco probable que se produzca un colapso repentino de la demanda, la posibilidad de que un cambio más lento en la demanda afecte a los acuerdos a largo plazo con los proveedores es significativa.
Muchos fabricantes y distribuidores del sector de la restauración operan con compromisos de volumen plurianuales, marcos de proveedores y acuerdos de compra. Si la demanda se va reduciendo poco a poco a lo largo de la vigencia de estos contratos, las empresas pueden encontrarse con un exceso de stock, asignando el espacio de almacén de forma ineficiente e inmovilizando capital circulante en productos que ya no se venden al mismo ritmo.
Los responsables de la cadena de suministro deberían analizar escenarios a largo plazo en todas las categorías que puedan verse afectadas por estos cambios.
4. Estrategia de proveedores y abastecimiento
La aparición y la adopción a largo plazo de los medicamentos con GLP-1 tendrán diferentes implicaciones en el suministro de ingredientes. Existe una creciente demanda de alimentos frescos, verduras, proteínas, fibra e ingredientes ricos en nutrientes.
La raíz de achicoria, la inulina, la alulosa y las proteínas cárnicas de alta calidad registran un aumento en la demanda.
Los azúcares refinados, los ingredientes de los aperitivos altamente procesados y los ingredientes alcohólicos están sufriendo fuertes caídas.
Para los responsables de compras y de la cadena de suministro, estos cambios implican hacer una revisión de la exposición a los proveedores. Y, lo más importante, ir un paso por delante a la hora de encontrar alternativas que se adapten mejor a lo que te indican los datos.
5. El riesgo de la «ventana de repunte»
En el sector alimentario se da por hecho que los efectos del GLP-1 son temporales. Esta es una de las suposiciones más peligrosas que puedes hacer.
Es comprensible pensar que, cuando los pacientes alcancen su peso deseado y dejen de tomar la medicación recetada, su apetito volverá a los niveles normales. Y así se reanudarán los patrones de compra.
Pero los datos no respaldan esta teoría.
Las investigaciones clínicas y los datos de comportamiento sugieren que los medicamentos con GLP-1 actúan como modificadores del comportamiento a largo plazo. Incluso después de que el tratamiento termine, los hábitos alimenticios nunca vuelven por completo a los niveles previos al tratamiento.
Si tu cadena de suministro se basa en la expectativa de que el consumo de los clientes se recuperará, y eso nunca llega a suceder, probablemente te enfrentarás a un enorme exceso de stock en las categorías equivocadas y a grandes carencias en las correctas.
6 cosas que los líderes de la cadena de suministro están haciendo ahora mismo
El reto para los responsables de la cadena de suministro alimentaria es adaptarse a esta nueva realidad. Aquí tienes siete pasos prácticos que las organizaciones ya están dando:
1. Contar con el apoyo de expertos
Cuando te enfrentes a nuevos retos, trabajar con un proveedor de soluciones para la cadena de suministro, como Slimstock, puede ayudarte a aprovechar su experiencia en el mercado.
2. Segmenta tu surtido según el riesgo de GLP-1
Adapta las estructuras de categorías a la demanda emergente de los consumidores. Agrupa los productos ricos en proteínas, funcionales y centrados en el bienestar por separado de las categorías ultraprocesadas y en declive, lo que permite a los planificadores hacer previsiones, invertir y optimizar el inventario en consonancia con las preferencias cambiantes de los consumidores.
3. Incorpora escenarios de adopción del GLP-1 en tus previsiones de 12 a 36 meses
No te fíes de los datos históricos anteriores a la adopción del GLP-1. Analiza las curvas de adopción baja, media y alta, y comprueba tu oferta en función de cada una de ellas. Escenarios como la llegada del GLP-1 en forma de pastillas podrían provocar una adopción más rápida y generalizada, y esto deberías tenerlo en cuenta en tu planificación.
4. Revisa tu cartera de proveedores
Identifica qué proveedores de ingredientes y materias primas pertenecen a categorías en declive. Y empieza a hablar con antelación sobre la flexibilidad en los volúmenes antes de que las renovaciones de los contratos te obliguen a tomar medidas.
5. Somete a pruebas de estrés las políticas de stock de seguridad y reposición
Revisa los parámetros de tus referencias de mayor riesgo. Las políticas diseñadas para una demanda estable o en crecimiento generarán exceso de stock en las categorías en declive.
6. Revisa la estrategia de envasado
El cambio hacia envases más pequeños y ricos en nutrientes modificará la configuración de las líneas de producción, las tasas de llenado de cajas y los costes logísticos. Simula el impacto en la cadena de suministro antes de tomar decisiones comerciales.
Recortar lo superfluo en tu cadena de suministro
Los cambios estructurales en la demanda son poco frecuentes en el sector alimentario.
El auge de la alimentación vegana y de origen vegetal a finales de la década de 2010 fue el último gran acontecimiento. Pero eso se debió más a las preferencias de los consumidores que a una intervención médica.
La revolución del GLP-1 es totalmente diferente, y ha llegado para quedarse. Un medicamento que reajusta el apetito de millones de personas en todo el mundo, con un efecto multiplicador en qué y cuánto compran, y qué alimentos dejan de lado en el supermercado, va a tener una influencia enorme en el sector.







