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Retailers, ¡no os queméis con el verano!

La temperatura lo deja claro: estamos inmersos en pleno verano. Y eso parece ser, sin duda alguna, una buena noticia para los retailers.

Según un reciente estudio realizado en Reino Unido, alrededor de un 70% de los retailers disfruta de un crecimiento notable durante los meses de verano, debido sobre todo a que el buen tiempo saca a los compradores de la hibernación del invierno.

Mientras que el cambio estacional puede representar una gran oportunidad de beneficio, una ola de mal tiempo (aunque solo sea una caída aislada de las temperaturas o unos días de lluvia), pueden tener un impacto devastador en las ventas.

El estudio al que nos referimos señala que una desviación de un simple grado en la temperatura media conduce a un cambio de un 1% en las ventas. Dado que en Reino Unido el sector Retail Food genera un valor estimado en 300 billones de Libras, esta pequeña fluctuación puede llegar a suponer pérdidas de 3 billones de Libras.

Por lo tanto, ya que en estos meses veraniegos la posibilidad de impulsar las ventas es una realidad, ¿cómo puedes evitar que tu empresa se quede atrás por culpa de un mal cálculo de las previsiones?

Patrones de demanda molestos

Para los retailers con multitud de tiendas repartidas por todo el país la demanda puede variar enormemente entre cada una de ellas. En consecuencia, los equipos de Supply Chain se enfrentan a un enorme reto asegurándose no solo que cada una de las localizaciones tiene los productos adecuados, sino también que cuenta con los niveles óptimos de stock: demasiado podría convertirse en merma y poco podría provocar la insatisfacción de los clientes.

Veremos un ejemplo real. El pasado año, la cadena de tiendas Tesco tomó medidas extremas para asegurarse de que los clientes podrían comprar exactamente lo que necesitaban para aprovechar el sol. Con un supermercado a poca distancia de uno de los festivales más importantes del Reino Unido, la cadena tomó la decisión de reemplazar zanahorias y brócoli por latas de cerveza y sidra a tiempo para el festival. Anticipando una afluencia de alrededor de 35.000 personas durante el fin de semana, Tesco había comprendido cómo un aumento de la demanda podría tener impacto en sus operaciones y tomado las acciones necesarias para maximizar sus oportunidades de venta y tener así satisfechos a sus clientes.

Puesto que la demanda puede estar altamente localizada, es importante llevar un control estricto de la situación de su inventario en todos los niveles de la operación. En el ejemplo de Tesco tiene sentido mantener niveles de stock tan extremadamente altos en una tienda en particular por una cuestión puntual como la del festival. Sin embargo, en situaciones normales es improbable que una medida como esa tenga sentido.

Determinar el nivel exacto de stock del que disponer es una de las cuestiones más complejas a las que los retailers del sector Food se tienen que enfrentar. ¿En qué medida fluctúa la demanda entre las diferentes tiendas? ¿Deberían ser las tiendas las que mantengan los stocks de seguridad o debería eso ser labor del centro de distribución? Son preguntas imprescindibles a las que es fundamental buscar una respuesta.

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Desde 1993, Slimstock ha sido sinónimo de la mejor previsión de la demanda, una optimización de stock más eficiente, un análisis claro del inventario y continua mejora de la rentabilidad. Nuestra base de clientes está forma por más de 750 empresas en todo el mundo (grandes, medianas y pequeñas) que abarcan un amplio rango de sectores.

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